El grafitii como elemento
El graffiti contemporáneo va siendo ya en todas las ciudades importantes del mundo un arte público más. Y los medios de comunicación más al loro ya empiezan a ayudar a que los ciudadanos contemplen el graffiti como un acto artístico también y no vandálico solamente. Así pues, va a ser especialmente bonito y emocionante poder informar, en este espacio, sobre la morfología y complejidad de los tipos de obras y estilos que van a verse en la calle todos los días. Primeramente se hará referencia al graffiti de firma procedente de Nueva York, que irrumpe en Europa en los 80 de la mano del movimiento Hip Hop.
Sus orígenes históricos se situarían en la ciudad de Filadelfia durante los años 60. Con el fenómeno del tagging, actividad básica del graffiti. Su acción lleva implícito ya el getting-up o dejarse ver. Después de aparecer el tagging en dicha ciudad, es en los barrios neoyorkinos como Bronx, Brooklyn, Harlem, Manhattan o Queens donde se desarrolla y define el germen de este graffiti de firma o writing muy a finales de los 60 y primeros 70.
Los primeros testimonios neoyorkinos se encuentran sobre los muros de los guetos puertorriqueños y negros. Pero el pionero por excelencia de este movimiento es Taki 183, un joven de origen griego residente en Washington Heights (Manhattan). A Taki 183 se le considera como tal por el mérito de que su tag es el primero hecho con rotulador, por ser el primero que practica a lo grande el gettin-up (dejarse ver) y, sobre todo, por la repercusión social que suscita la publicación de una entrevista que trataba de desvelar los misterios ocultos tras esa firma que había despertado la curiosidad pública. Sus declaraciones tienen efectos estimulantes sobre numerosos adolescentes que se encaminan por la senda del tagging y que ven en este medio de expresión plástica, clandestina, transgresora, transitoria y efímera, de un fuerte sentido individualista, un potente medio de reafirmación personal.
Las firmas o tags consisten en el nombre del escritor de graffiti, el alias que haya adoptado como marca artística. Las firmas -hoy en día, pues no siempre fue así- se realizan con letras muy estilizadas y enlazadas de una forma que recuerda a la de ciertos logotipos. Están escritas muy rápidamente, a menudo de un único
y ágil trazo. Como la Z del Zorro. El escritor ha de apañárselas para que su nombre aparezca por todas partes.
Pieza. Una pieza es una composición acabada en sí misma. Una pieza suele contener el nombre del escritor, cada vez escrito de forma diferente dentro de las pautas marcadas por el estilo. Se realiza en varias fases a partir de un dibujo previo sobre papel o improvisando directamente sobre la pared. Una pieza puede tener diferentes calidades. La más baja corresponde al vomitado o flop. Muchas piezas están acompañadas de textos cortos que indican las intenciones, afectos y expectativas del escritor. Son los mensajes.
Los vomitados (throw ups), como su propio nombre indica, son una versión descuidada de las letras pompa (letras gruesas, redondeadas y sencillas que constan de color de relleno y borde). Generalmente consisten en un nombre de dos o tres letras, gruesas y simples, que forman una sola unidad, que puede pintarse a spray rápidamente y utilizando un mínimo de pintura. Unas veces consistirá en el contorno solamente y otras con un relleno rápido en el cual se notan los trazos del aerosol. La finalidad de los vomitados es conseguir la mayor cantidad de ellos en un tiempo de ejecución mínimo. Muchos escritores que normalmente se dedican a piezas más complejas, utilizan de vez en cuando esta forma abreviada como un medio de mantener vivos sus nombres. Algunos los han perfeccionado tanto que han llegado a concederles valor de icono. Pero son los escritores más jóvenes los que se decantan por esta variante por su carencia de técnica y de prestigio en el seno del movimiento. Son los niños.
Todos los ayuntamientos contarán con un presupuesto para el borrado de estos bombardeos. Son los típicos gastos de guerra, fiestas o aprendizajes autodidactas. Como la limpieza de los mascarones dejados por las carretillas o el chafungue de tomates y uvas en las batallas de sus respectivos pueblos. Con una función equilibradora psíquicamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario